Desde la administración queremos recordarles que la seguridad de nuestro edificio es una responsabilidad compartida que comienza en el interior de cada unidad funcional. Uno de los aspectos más críticos para garantizar el bienestar de todos los copropietarios e inquilinos es el correcto estado y mantenimiento de las instalaciones de gas y electricidad. Muchas veces, por falta de tiempo o desconocimiento, se postergan revisiones preventivas que son fundamentales para evitar accidentes graves, como fugas, cortocircuitos o principios de incendio que pueden comprometer no solo a un departamento en particular, sino a toda la estructura edilicia y a los espacios comunes.
Recomendamos enfáticamente que, de manera periódica, se contrate a personal técnico calificado (gasistas y electricistas matriculados) para realizar un chequeo general de estos servicios dentro de sus hogares. En el caso del gas, es de vital importancia revisar el estado de las rejillas de ventilación (las cuales nunca deben ser tapadas u obstruidas), el funcionamiento de las válvulas de seguridad en estufas y cocinas, y la correcta evacuación de gases de los calefones. En cuanto a la electricidad, es fundamental verificar el correcto funcionamiento de los disyuntores diferenciales, las llaves térmicas y asegurarse de no sobrecargar las líneas con múltiples zapatillas o adaptadores, especialmente al utilizar electrodomésticos de alto consumo.
Por último, les recordamos que cualquier modificación estructural, cambio de cañerías o alteración en las conexiones que involucre muros medianeros, plenos o conductos generales del edificio, debe ser informada y autorizada por esta Administración de manera previa a la ejecución de la obra. Cumplir con las normativas vigentes no es simplemente un requisito legal o burocrático, sino un acto fundamental de respeto, responsabilidad y cuidado hacia todos los vecinos que conformamos esta comunidad.
Administración Carné
Matrícula RPAC N.º 320
Socio CAPHPBA N.º 178
